28 de marzo de 2020

EL MISTERIO DE LA ÚLTIMA PIEZA -CAPÍTULO VI



CAPITULO VI
EN BUSCA DE LA BOA

Estamos muy contentos, nos estáis ayudando un montón, además nos estáis dando unas informaciones muy interesantes.

Ahora ya sabemos que Snail Holmes puede reptar o arrastrarse y también ir en sidecar, jejeje.


Y que la expresión “cabeza de chorlito” se usa para referirse a alguien despistado o poco inteligente y se utiliza en referencia a ese pájaro porque tiene la cabeza pequeña en proporción con el resto de su cuerpo.



¡Cuánto estamos aprendiendo!

Pero lo más importante es que ya sabemos que, para ver la boa, debemos ir a la Iglesia del Carmen.

Como no conocíamos Zamora, decidimos seguir por una calle a ver dónde llegábamos, cuando nos dimos cuenta llegamos a un gran río que pasa por allí (¿Sabéis que río es?), decidimos no cruzarlo, continuamos por su orilla y comenzamos a callejear. 

Encontramos una muralla, cuya construcción puede que se iniciase en el año 893 durante el reinado de Alfonso III de Asturias, pero no era lo que buscábamos, después encontramos la catedral de Zamora, que por lo visto es la más pequeña y más antigua de las once que hay en la comunidad de Castilla y León y está declarada Monumento Nacional desde 1889, pero tampoco era lo que buscábamos, a este paso no íbamos a encontrar la boa nunca, lo mejor sería preguntar a alguien, así lo hicimos y unas amables personas nos indicaron como llegar.


Por fin la encontramos, sin más demora nos dirigimos a su entrada y ¡allí estaba!, en su portal interior, una enorme boa de 5 m. de longitud. Un amable señor nos dijo que había una leyenda sobre un pastor y esa serpiente.

¿Conocéis la leyenda?, si queréis podéis leerla y nos contáis si os la creéis o más bien pensáis que alguien pudo haber traído la boa desde América en la época de la Conquista.


Nos pusimos a mirar por todos lados en busca de alguna pista, pero no encontrábamos nada, aunque de repente Snail Holmes se detuvo, bajó sus cuernos hasta el suelo y dijo:

- Aquí hay restos de harina de maíz, y en ella se ve una huella.

Inmediatamente se metió en su concha y reapareció con su cámara de fotos.

- Debemos irnos, hay que buscar un hotel para pasar la noche, porque necesito realizar unas tareas que me llevarán un tiempo.

Buscamos el hotel más cercano y nos metimos en la habitación.

En cuento entramos en la habitación Snail se metió en su concha, sin decirnos que iba a hacer, nos quedamos mirando a la espera de que volviese a aparecer, de repente vimos como su concha desprendía una luz de color rojo, escuchábamos como trajinaba dentro,  pero no teníamos ni idea de lo que podía estar haciendo. 

Tardó mucho tiempo en volver a salir, no nos quedó más remedio que entretenernos comiendo el queso zamorano, jijiji.

Ya era prácticamente de noche cuando los cuernos de Snail volvieron a salir de su concha, traía dos fotos y nos las enseño, una era de la orilla de la Laguna de Villafáfila y la otra de la harina que había en la Iglesia de la boa.

(¿Qué habría estado haciendo dentro de su concha con aquella luz roja?)

Nos dijo:

-Miradlas detenidamente

Obedecimos al instante, cogimos las fotos y las observamos con detenimiento.

- ¿Qué os parece?
- Pues que las dos huellas son iguales.
- Efectivamente, puede que lo sean, dedicaré el resto de la noche a investigar sobre ellas, es imprescindible descubrir a quién pertenecen, os dejo estas fotografías para que vosotros también averigües lo posible sobre ellas, quizás sean de un anfibio.

¡Cómo vamos a averiguarlo nosotros!

Por favor ayudarnos de nuevo, os dejamos las fotos para que las veáis, a ver si podéis descubrir algo, os estaremos muy agradecidos.

1ª FOTO                                           










2ª FOTO



26 de marzo de 2020

EL MISTERIO DE LA ÚLTIMA PIEZA -CAPÍTULO V

CAPITULO V
HACIA ZAMORA

Después de pasar la noche descansando en Astorga y de un estupendo desayuno con hojaldres, mantecadas y chocolate, como no podía ser de otra manera, nos dispusimos a continuar el viaje, pero antes Snail Holmes dijo:

- Voy a hacer un nuevo recuento de pistas y comenzó a llenar algún rulo más de su concha (a este paso  no iba a tener suficientes).

  • El envoltorio no era de mantecadas, ni de hojaldres.
  • Los sospechosos eran más de uno.
  • A uno le gustaba el queso y a otro los dulces con forma cuadrada.

Acto seguido, Snail desapareció dentro de su concha, se escuchó teclear como en otras ocasiones y cuando volvió a salir ¿sabéis qué ocurrió?, pues claro, dijo con esa extraña voz nasal:

- Para llegar a su destino continúe por la autopista A6 y después por la A66 durante 138 km.

Inmediatamente emprendimos la marcha en dirección a la ciudad que tenía dentro de una de sus iglesias ¡UNA BOA!.

Nuestro viaje de investigación estaba resultando realmente interesante, ya habíamos visto muchos lugares que no conocíamos y estábamos seguros que descubriríamos muchos más, además de encontrar la pieza del puzle, por supuesto.

Cuando llevábamos aproximadamente la mitad de los kilómetros recorridos, llegamos a una ciudad llamada Benavente (que no conocíamos), decidimos hacer una parada, para estirar las piernas, nos adentramos en ella y…

¡Caramba qué sitios tan interesantes hay en nuestro país, llenos de historia y curiosidades!

Sabéis que en sus orígenes Benavente estuvo habitada por la tribu astur de los brigecienses y que durante la época de los Suevos se llamaba Ventosa y después, en el siglo XII, se llamó Malgrat. Por ella pasaron muchos reyes como: Dña Juana, Felipe el Hermoso, Carlos I,… y también estuvo allí Napoleón con sus tropas, que durante la guerra de la Independencia, destruyeron muchos edificios y tesoros que nunca se han podido recuperar, ¡qué pena!.

Hoy en día es un importante nudo de comunicaciones de nuestro país, que además entre sus industrias tiene varias de harina y alguna de queso, ¿os suena a algo?, sin duda deberíamos hacer una parada en esas fabricas para recabar información, así que allá que fuimos.

Lo primero que visitamos fueron las fábricas de harina, pero todas ellas usan trigo y la panadera de Busdongo nos había dicho que la harina era de maíz, así que no encontramos ninguna pista nueva que  seguir.

Entonces fuimos a la fábrica de queso, nos encontramos con el encargado, que muy amablemente nos atendió.

- ¿En qué puedo ayudarles?
- Pues verá, queríamos saber si han pasado por aquí hace poco unos seres extraños buscando queso, venían de Astorga y creemos que se dirigen a Zamora.
- Si señores, ayer por la tarde estuvieron aquí, compraron una cuña, porque les gustó mucho nuestro queso, pero el que ellos buscaban no era un queso zamorano, querían uno cremoso y con fuerte olor, además en Zamora los elaboramos con leche de ovejas autóctonas churras y castellanas y el que ellos buscaban es de leche oveja merina.
- Muchas gracias Sr Encargado, nosotros también nos llevaremos una “pequeña” cuña de queso (porque algunos de vosotros nos dijisteis que estaba riquísimo y queríamos probarlo, ¡Y VAYA QUE SI LO ESTÁ!).

Esto cada vez se complicaba más, la harina no era de allí, el queso no era el zamorano, buffff, debíamos seguir viaje, nuestro próximo objetivo era: ¡¡¡LA BOA!!!

Arrancamos el sidecar y retomamos el viaje, cuando no llevábamos ni 30 km vimos un letrero que decía: Lagunas de Villafáfila.

Qué curioso nombre, Villafáfila, puede que venga de unir las palabras Villa y Fáfila y Fáfila puede que provenga de Fávila, que fue un rey de Asturias del siglo VIII (Mucho astur debió de haber por aquí, jejeje).

Como hacía bastante calor le suplicamos a Snail Holmes que nos dejase acercarnos a refrescarnos, aunque no tuvimos que insistir mucho, aceptó porque él también necesitaba refrescarse, si no os habíais dado cuenta es un caracol y a ellos les gusta mucho la humedad.

Paramos y echamos a correr hacía una laguna, bueno Snail iba… (¿Alguno sabe cómo se desplazan los caracoles? ¿Reptan? ¿Se arrastran?...).

Estábamos dentro de la Reserva Natural de Villafáfila,  había lagunas, rutas para hacer senderismo y muchísimas aves: avutardas, ánsares, cernícalos, grullas, chorlitos…

¿Chorlito?, no os suena de algo esta palabra, ¡ah, ya lo sé!, ¿Habéis escuchado alguna vez la expresión: “Tienes la cabeza de chorlito”?, pues si os apetece podéis contarnos cuando y por qué se utiliza.

Pero vamos a lo que interesa, pudimos acercarnos a la orilla de una de sus lagunas y allí mismo, al lado de nuestras huellas, en el barro, había otras ¡eran iguales a la huella que había aparecido en el cole!, nuestros “sospechosos” habían estado allí,  nuestra investigación iba por buen camino.

Snail Holmes observó que al lado de esas huellas “conocidas” había otras dos, unas muy pequeñas que no sabíamos de qué podían ser y otras que parecían de rana, ¿Serían tres los extraños personajes?, entro en su concha y salió con un extraño artefacto que resultó ser un máquina de hacer fotografías, tomó unas cuantas y…

- Estas huellas ya están secas, así que nos llevan bastante ventaja, debemos apresurarnos.

Emprendimos de nuevo el viaje, hasta que por fin vimos Zamora.


Es la ciudad con mayor número de templos románicos de toda Europa, ¡Qué maravilla!, hay una catedral, murallas, un puente, iglesias,…

Y precisamente una iglesia es lo que buscábamos,  pero…

¡¡¡AYUUUUUUDA!!!

¿Estáis seguros del nombre de la iglesia donde está la boa?

Por favor, averiguarlo y decírnoslos, no podemos perder el tiempo, los sospechosos nos llevan ventaja.


25 de marzo de 2020

EL MISTERIO DE LA ÚLTIMA PIEZA - CAPÍTULO IV

EL MISTERIO DE LA ÚLTIMA PIEZA

CAPÍTULO IV
NOS VAMOS A ASTORGA


De nuevo tenemos que agradeceros vuestra ayuda, si hubiésemos tenido que dar la vuelta habríamos perdido mucho tiempo, aunque ya sabemos que a alguien le habría gustado que la hubiésemos dado, jejeje.

Nos subimos al sidecar dispuestos a ir hacia Astorga, tal y como nos habéis indicado.

Snail Holmes, dijo:

- Un momento, antes de continuar quiero hacer un recopilatorio de las pistas que hemos encontrado hasta ahora.

Y dicho y hecho, empezó a enumerarlas y a rellenar  rulos de su concha con ellas:
1.       Envoltorio de un dulce
2.       Harina
3.       Una huella
4.       La ciudad por la que pasa el Río Bernesga es León
5.       En Busdongo nos enteramos que la harina podía ser de maíz
6.       La Casa Botines la hizo Gaudí
7.       La confitería de León estaba cerca de la Casa Botines
8.       El dulce que buscamos puede ser típico de otra ciudad de la provincia de León
9.       Gaudí también hizo otro edificio en Astorga

La concha de Snail se estaba llenando de colores, cada vez tenía más rulos llenos de pistas, seguro que pronto encontraríamos la pieza del puzle, pero para encontrarla debíamos continuar nuestro viaje, solo había un pequeño problema.


-  Sr. Holmes no sabemos dónde queda Astorga

Sin decir ni una palabra se metió en su concha, le escuchamos teclear, como ya había hecho anteriormente, al poco rato asomó sus cuernos y con esa voz extraña, como si tuviese una pinza en la nariz, dijo:

- Continúe por la Avenida Ordoño II, cuando llegue a la rotonda tome la 2ª salida, cruce el puente sobre el Río Bernesga y diríjase la izquierda, dirección Astorga.

Así, que sin pensarlo dos veces, arrancamos nuestro sidecar y emprendimos ruta.

En 5 minutos ya estábamos en la carretera que nos llevaría a Astorga y en menos de una hora nos encontramos con un cartel que decía: ASTORGA.

¡Que pronto habíamos llegado!

Cuando entramos llegó hasta nuestras narices un olor que reconocimos al instante y que nos hizo recordar que, con tanto ajetreo, en todo el día sólo habíamos comido la “pequeña” hogaza de pan de Busdongo, aunque Snail Holmes entraba de vez en cuando en su concha y salía con un trozo de lechuga que masticaba tranquilamente, así que le dijimos:

- Sr Snail, es imprescindible que repongamos fuerzas, tenemos que comer, tenemos que parar aquí mismo, es imprescindible, imprescindible, imprescindible, compréndalo.

Snail Holmes, aunque parecía no creernos, accedió a que paráramos y entrásemos a reponer fuerzas en ese edificio junto al que “por casualidad” habíamos aparcado. 

¡¡¡EL MUSEO DEL CHOCOLATE!!!

¡¡¡Cómo no íbamos a visitar un museo del chocolate, con lo que nos gusta!!!

El Museo del Chocolate de Astorga presenta y conserva la historia del chocolate en la ciudad. En él se pueden visitar varias salas que albergan piezas de diferentes características relacionadas con el mundo del cacao y del chocolate. Y la mejor de todas ellas, para nosotros que somos unos glotones, es la última, en ella se puede hacer una degustación, ¡que rico!.

Snail, consideró que ya habíamos perdido mucho tiempo, debíamos continuar buscando el edificio de Gaudí que había en la ciudad y algún lugar donde informarnos sobre el dulce de envoltorio cuadrado.

Había varios carteles que indicaban la dirección que debíamos tomar para llegar al Palacio Episcopal de Astorga, ya que ese era el edificio que allí había hecho Gaudí, no tardamos a localizarlo.

Este edificio, se comenzó a construir en 1889, después de que el antiguo palacio episcopal ardiese en llamas en 1886, tuvo un coste de 168.520 pesetas (¿Sabéis cuantos euros son?), estaba previsto terminarlo en 1894, pero por varias causas no fue posible, lo que hizo que Gaudí renunciase a terminarlo, encargándose entonces de su finalización el arquitecto D. Ricardo García- Guereta, que lo finalizó en 1913.

Como ya era casi de noche no pudimos visitarlo, tendríamos que volver en otra ocasión. Pero en la plaza que había al lado había una tienda que tenía en sus escaparates algo que nos llamó la atención, las famosas y riquísimas mantecadas de Astorga, allá que fuimos, nos dirigimos al mostrador, Snail rebuscó en sus rulos, sacó el envoltorio y se dirigió al dependiente:

- Buenas noches, Sr Dependiente
- Buenos noches
- ¿Podría hacerle una pregunta?
- Dígame usted
- ¿Este envoltorio es de una mantecada?

El dependiente lo miró detenidamente y respondió:

- Aunque tiene un gran parecido con el de las mantecadas no lo es, ¿Desean algo más?

Snail Holmes se había quedado mirando fijamente al suelo, levantó sus cuernos hacia el dependiente y dijo:

- ¿Esta huella que hay aquí sabe usted a quién pertenece?

Bajamos la vista hacía donde señalaba Snail y vimos que al lado del mostrador había una huella idéntica a la que había aparecido en el colegio ¡Que gran detective era!.

- Pues sí, es de unos clientes que ha atendido esta mañana mi compañera, dijo que eran algo raros, le comentaron que estaban volviendo a su casa después de haber pasado unos días viajando  y que se habían parado a comprar mantecadas ya que eran parecidas a un dulce de su tierra que les gustaba mucho, para su viaje habían llevado una caja de ellos pero se les habían acabado, el último se lo habían comido en Oviedo.
- ¿Comentaron algo sobre el lugar al que se dirigían?
- Dijeron que también se les había acabado la comida preferida de otro de ellos, el queso, así que iban hasta una ciudad que tenía un queso estupendo, además aprovecharían para ver una boa de 5m que hay el interior de una de sus iglesias.

- Pues muchas gracias por la información, no ha servido de gran ayuda.

Compramos unas mantecadas y nos fuimos a buscar un hotel donde pasar la noche y poder reponer fuerzas para continuar nuestro viaje, además tendríamos que averiguar qué ciudad es esa en la que hay una boa en una iglesia (que extraño) y que tiene un queso muy rico, ¿nos ayudáis?

¿Cuál es la ciudad en la que podemos encontrar un rico queso y en la que hay una boa dentro en una iglesia?

23 de marzo de 2020

EL MISTERIO DE LA ULTIMA PIEZA - CAPÍTULO III

EL MISTERIO DE LA ÚLTIMA  PIEZA
CAPITULO III


LA CASA BOTINES DE GAUDÍ

Muchas gracias por ayudarnos, ahora ya sabemos que debemos continuar nuestra investigación buscando la Casa Botines de Gaudí, así que allá vamos.

Sabíamos que Gaudí era un gran arquitecto, realizó obras espectaculares, siete de ellas han sido consideradas Patrimonio  de la Humanidad  por la UNESCO, así que pensamos que no resultaría muy difícil encontrar la Casa Botines.

Continuamos calle abajo,  íbamos mirando a un lado y a otro sin ver nada que nos llamase la atención, hasta que llegamos a una plaza y allí mismo a la izquierda había un edificio precioso, sin duda tenía que ser el que buscábamos y no podíamos dejar pasar la oportunidad de visitarlo.

La Casa Botines fue construida a finales del siglo XIX,  la encargaron con el fin de usarla como almacén de tejidos y viviendas, actualmente alberga el Museo Gaudí Casa Botines, se pueden visitar sus seis plantas, en las hay exposiciones y desde la última se puede acceder al torreón original de 1893.

¡Que pena no tener más tiempo para visitarla!


Pero Snaill dijo:

- Lo primero, es lo primero, hemos venido a buscar una confitería, así que debemos centrarnos en nuestra investigación, cuando hayamos descubierto el misterio de la pieza podremos volver de visita.

Salimos a la plaza, comenzamos a mirar en todas direcciones hasta que por fin vimos una confitería, tenía los escaparates llenos de apetitosos pasteles, no perdimos ni un segundo en entrar.

- Buenos tardes, Sres Confiteros

- Buenas tardes tengan ustedes, ¿Qué desean?

Lo que más nos apetecía, sin duda, era comer alguno de aquellos pasteles, pero había que hacer caso a Snail, debíamos centrarnos en la investigación.

- Soy Snaill Holmes, detective sin igual, estamos realizando una investigación y me gustaría saber si ustedes podrían informanos sobre el tipo de dulce al que pertenece este envoltorio, les estaría muy agradecido.

- Por supuesto señor, les ayudaremos en lo que podamos.

Cogieron en el envoltorio que Snaill había sacado del rulo de su concha y comenzaron a estudiarlo, al cabo de un rato se lo devolvieron diciendo:

- Este envoltorio es parecido al de un dulce típico de una ciudad de León que se encuentra en su zona central,  que además de ser famosa por esos dulces también lo es por su chocolate y por supuesto porque en ella está uno de los tres únicos edificios que Gaudi construyó fuera de Cataluña.

- Muchísimas gracias, les estamos muy agradecidos.

Salimos corriendo, son subimos en nuestro sidecar y nos pusimos en marcha sin pensarlo dos veces, pero cuando ya habíamos recorrido un buen trayecto nos dimos cuenta de algo muy importante, ¡Que despiste!, no les habíamos preguntado el nombre de la ciudad, ahora tendríamos que dar la vuelta, o tal vez vosotros queráis ayudarnos.

¿Cómo se llama la ciudad de la provincia de León en la que hay otro edificio de Gaudí, que tienen chocolate riquísimo y un dulce típico con forma, mas o menos, cuadrada?

¡Por favor, ayudarnos para que no tengamos que dar la vuelta!


20 de marzo de 2020

EL MISTERIO DE LA ÚLTIMA PIEZA - CAPITULO II

EL MISTERIO DE LA ÚLTIMA PIEZA
CAPITULO II
OVIEDO-LEÓN


Gracias a vuestra colaboración descubrimos que la ciudad por la que pasa el río Bernesga es León, así que nos pusimos en marcha.

En primer lugar tomamos la carretera en dirección al Puerto Pajares, que como sabéis es un puerto de montaña que comunica Asturias con León, pensamos que además de investigar la desaparición de la pieza del puzle también podríamos descubrir muchos sitios y cosas de interés en nuestro recorrido.

Íbamos en nuestro sidecar “a toda pastilla” así que llegamos a lo alto del puerto en poco más de una hora, después comenzamos a bajar, llegó un momento en que la carretera atravesaba un pueblo llamado Busdongo, en él había una panadería y Snail Holmes sugirió que nos detuviésemos a reponer fuerzas y de paso a preguntar si nos podrían decir algo sobre la harina o el envoltorio del dulce que había encontrado, así que allí hicimos nuestra primera parada.

- Buenos días Sra Panadera

- Buenos días, ¿qué quieren comprar?

- ¿Cuál es su especialidad?, dijo Snail

- Pues verán ustedes, lo que más hacemos es el famoso Pan de Busdongo, que son grandes hogazas hechas en horno de leña.

Snaill saco de su concha la harina y el envoltorio del dulce que había encontrado y le preguntó:

- ¿Lo hacen con este tipo de harina?

- No, esa harina es de maíz, no es la que utilizamos nosotros.

- ¿Y este envoltorio es de alguno de los dulces que elaboran aquí?

- No señor - la panadera ya se estaba impacientando con tanta pregunta – van ustedes a comprar algo o no, porque estoy muy ocupada amasando y no puedo perder el tiempo con tanta charla.

Compramos una hogaza, le dimos las gracias y después de meternos como pudimos en el sidecar, ¡porque la hogaza si que era grande!,  continuamos nuestro viaje.


Por fin vinos a lo lejos la ciudad de León, no sabíamos qué buscar en ella, pero pensamos que se nos ocurriría algo cuando llegásemos, pero lo primero que encontramos fue una rotonda, ¿hacia dónde deberíamos ir?, Snail Holmes desapareció dentro de su concha, escuchábamos en su interior un tecleo, al cabo de un rato salió de nuevo, comentó que había consultado sus archivos secretos y poniendo una extraña voz, como si se hubiese puesto una pinza en la nariz, dijo:

- En la rotonda tome la segunda salida hacia la izquierda.

Hacia allá que fuimos, al final de la calle nos encontramos con una enorme muralla, Snail comentó:

- Hace 22 siglos la ciudad de León era un campamento militar romano, que rodearon con dos  grandes muros paralelos de 5 metros de altura entre los que echaron la tierra de un foso que hicieron a su alrededor, desde ellos los guardias hacían vigilancia, ese fue el origen de esta muralla.

Si algún día vais a León podéis acercaros visitarla e incluso podéis subir y dar un paseo por ella. ¿Sabéis que en Oviedo hay una muralla prerrománica, del siglo I?, ¡Vaya construcciones más interesantes!.

Debíamos seguir nuestra investigación, bajamos por la calle que bordea  la muralla, estábamos algo perdidos, Snail nos ordenó parar para hacer una pregunta a un transeúnte:

- Buenas tardes señor, ¿sabría indicarnos dónde encontrar una confitería que tenga gran variedad de dulces?

- Déjeme pensar, soy muy malo recordando nombres, creo que una de las que más variedades tiene es la que está al lado de ese maravilloso edificio que hizo entre 1891 y 1892 un arquitecto catalán muy famoso que falleció en 1926 y del que aún en Barcelona no han acabado una de sus obras mas espectaculares.


¡Buff, vete a saber que edifico será!

¡Ayudarnos!
¿Quién era ese arquitecto?

¿Cuál es el edificio que debemos encontrar?

18 de marzo de 2020

El misterio de la última pieza

¿Queréis que vivamos juntos una gran aventura?

Os proponemos hacer entre todos un libro, día a día iremos inventando, imaginando y escribiendo una historia que será como vosotros queráis, ¿Os animáis?

Pulpi escribirá el primer capítulo, lo publicará en el blog de la Biblioteca, al final os hará una pregunta a la que podréis contestar haciendo un comentario en el blog y Pulpi continuará escribiendo capítulos según vuestros comentarios.


¡¡¡La aventura empieza ya!!!

EL MISTERIO DE LA ÚLTIMA PIEZA

CAPITULO I

Erase una vez un Cole en el que entre todos se propusieron hacer un “Gran Burro Puzzle”, estaba formado por un montón de piezas, que fueron decoradas por quienes quisieron colaborar, pero algo extraño sucedió al final de su montaje, una de sus piezas había desaparecido, la buscamos por todas partes, en aulas, armarios, estanterías,…  y no la encontramos.

Después de mucho pensar, decidimos que lo mejor sería encargar su búsqueda a un buen detective, nos dijeron que el mejor sin duda, aunque por su aspecto pudiese no parecer “gran cosa”, era Snail Holmes, nos pusimos en contacto con él y así comenzó esta aventura.

El Sr. Snail Holmes estaba plácidamente disfrutando de un día de  “orbayu” cuando de repente dentro de su concha se escuchó: Ring, Ring, era su teléfono, inmediatamente contestó:

                    -  Snail Holmes, detective sin igual, a su servicio, ¿En qué puedo ayudarle?

- Buenos días Sr Snail, necesitamos urgentemente su ayuda, nos ha desaparecido una pieza de nuestro Burro-Puzzle y nos resulta imposible terminarlo, hemos buscado por todas partes pero no la hemos encontrado, podría averiguar dónde está.

Les ayudaré encantado, iré inmediatamente y comenzaré mis pesquisas.

       En un visto y no visto estaba ya en el Colegio, no tardo ni un minuto, era como si hubiese estado en el vestíbulo del Colegio todo el rato y no lo  hubiésemos visto.  Su aspecto era singular, nunca nos habríamos imaginado que este famoso detective fuese un caracol, llevaba una gorra de detective, una lupa, pero lo más asombroso era su concha, estaba formada por una especie de rulos que no se distinguía bien si eran blancos o transparentes, resultaba extraño, pero bueno allí estaba dispuesto a ayudarnos, eso era lo importante.

Comenzó a recorrer el espacio mirando con su lupa detenidamente por todas partes, a la vez que iba dejando a su paso un rastro que podíamos seguir fácilmente.

Después de un buen rato, ya que no era muy rápido precisamente, vino hacia nosotros y dijo:

- He encontrado unas pistas muy interesantes, un envoltorio de un dulce, algo de harina y una pequeña huella, como verán las he puesto en mi concha, al igual que iré poniendo el resto de las que encuentre, seguro que al final “El misterio de la última pieza” quedará resuelto.

Efectivamente, pudimos observar como tres de los “rulos” que componían su concha habían cambiado de color y en su interior estaban  las pistas que había encontrado.


1º.- Envoltorio de un dulce
2º.- Harina

3º.- Una huella
 -          Voy a continuar mi investigación intentado averiguar de qué dulce es ese envoltorio y de dónde ha salido la harina en la que estaba la huella. Creo que esta investigación va a ser larga y nos llevará lejos, ¿les gustaría acompañarme?.

-          Por supuesto, contestamos al instante.

Fuimos al patio, nos subimos a nuestro sidecar y nos dirigimos al portón, pero cuando íbamos a salir vimos a una señora, Snal le preguntó: 

-          ¿Ha visto a alguien  desconocido por aquí?

-          Pues sí, he visto a un personaje extraño, que iba murmurando algo sobre una ciudad por la que pasa el río Bernesga.

Snail Holmes, se dirigió a nosotros y nos dijo:

-          Adelante, aquí comienza la aventura, nos dirigiremos a esa ciudad.

Seguro que todos vosotros también queréis acompañarnos.

¡¡¡PUES ADELANTE!!!

La primera pregunta que os planteamos para hacer esta historia es:


¿A qué ciudad tenemos que ir?